martes, 23 de agosto de 2016

El primer día de preescolar

Publicado por Danny Grrrr en 9:32
Estoy sentada en un Starbucks disfrutando de un envuelto poblano y una bebida fría a las 8:21 am, nunca aprendí a tomar bebidas calientes como primer alimento en las mañanas.

Mientras me bañaba decidí que me tomaría el tiempo de escribir de nuevo en este bonito espacio, además motivos me sobran, estoy de 36 semanas de embarazo y me acabo de iniciar en el primer grado de preescolar.

¿Qué como fue el primer día? Ufff, la verdad no tengo mucho de que quejarme, descubrí que toda la disciplina inculcada por el colegio y por mi madre, sumadas al trabajo en equipo son la guía para hacer las cosas más fáciles.

Hoy más que nunca entiendo que la razón por la que existen las fechas de entrega es porque es demasiado irresponsable pensar que todos esperan por ti, en el colegio de Victoria establecieron diferentes fechas a lo largo de la semana pasada, la primera de ellas era para comprar los materiales que usarían a lo largo del año y la segunda para entregar todos esos materiales perfectamente forrados además de revisar que los uniformes y los papeles completos, no faltaron los papás que hicieron todo esto el primer día de clases, generando un caos en la puertita de entrada.

Afortunadamente tuve tiempo de sobra para hacer todo esto, pero estoy segura que de seguir en la oficina igual hubiera entregado todas las cosas, porque soy una obsesiva con el regreso a clases, en fin llegó el gran día, Chava, Victoria y yo preparamos todo para que saliéramos bien de casa y llegáramos al colegio con tiempo.

La noche anterior, nuestra primera batalla fue la de dormir temprano, Victoria acostumbraba dormir pasadas las 11 de la noche, después de mil intentos y dejándola acostarse con nosotros logramos que durmiera a las 10, al menos considerando que tenía que estar despierta a las 6am dormiría las 8 horas que se deben.

Mientras ella dormía plácidamente, baje a la cocina dejé medio listo el lunch, el uniforme, repasé mentalmente la rutina y finalmente intenté dormir, los nervios me tomaron por sorpresa, solo pensaba en que seguro no lograría despertar a tiempo, me aseguré que la alarma sonara, hice pruebas una y otra vez y cuando logre pegar los ojos una patada de bebé en el utero me volvió a despertar.

Así se pasaron mis 5 horas de "sueño", pegué un brinco de la cama y corrí a despertar a Victoria como si fuera el día de reyes, como la mayoría de los días despertó con una sonrisa, no voy a decir que fue fácil porque tuve que hablarle cerca de 10 veces.

Se baño sola mientras yo esperaba sentada ahí junto, nunca había despertado a esa hora entonces me dijo "Mamá pero es de noche" tuve que explicarle que así empezaba el día y después de muchas preguntas terminé contándole de que va el movimiento de rotación; hizo cara como que me entendió así que ahí lo deje.

La vestí, hacía mucho frío así que lo hice lo más rápido que pude y después vino lo más complicado, EL PEINADO... Dios mío, yo apenas me hago un chongo en la cabeza y ahora tenía que hacer que mi hija lograra pasar del medio día con cada pelito acomodado en su lugar.

Ni un centenar de tutoriales de Youtube me salvarían de esta, así que invoqué a los dioses del buen peinar e hice mi mayor esfuerzo... 15 minutos después, ¡Voilà! todo estaba donde tenía que estar, baje corriendo, subí el desayuno, desperté a Chava, baje de nuevo a terminar de hacer el lunch, me metí a bañar, me vestí y le puse el vestido del uniforme a Victoria, pedí el uber, todo eso en cerca de 28 minutos.

Llegamos al colegio con 15 minutos de anticipación, mi corazón estaba a todo lo que daba, mi pequeñita se iría por primera vez a un lugar lejos de su familia, un lugar lleno de personas que no conocía pero de las que debía aprender cosas, nunca fue a una guardería, ni convivió con otros niños más allá de los de la familia (que no son poquitos), solo me quedaba dejar de ser una mamá helicóptero y confiar en que todo estaría bien.

Antes de entrar la bese todo lo que pude, nos tomamos una foto de primer día de clases y sin más entro al colegio sin voltear para atrás, la recibieron diciéndole "Qué bonita sonrisa, bienvenida" entonces mi corazón se sintió más tranquilo, al menos no fue un drama, como el de otros niños que lloraban junto a ella.

La única que lloró, cuando ella tan autónoma e independiente se sentó en una banquita a esperar, fui yo, no pude evitarlo, ese sentimiento es otro de los miles que no conoces antes de ser madre, angustia, miedo, felicidad, incertidumbre, confianza, terror, emoción, alegría, no existe una palabra para todos esos sentimientos juntos.

Nos quedamos espiando desde el otro lado de la puerta hasta que sin más la directora dijo, "Bueno papás, nos vemos más tarde y cerró la puerta", volví a llorar. El día se pasó rápido, mientras intentaba solucionar cosas de papeleos de adulto, llegó la hora de ir por ella al colegio.

Llegué y había una fila enorme de papás que ya esperaban a sus pequeños, se me hizo una fila más grande que tratar de entrar a un baño en pleno Corona Capital, preparé la cámara para grabar su carita, tenía miedo de que estuviera golpeada, llorando, que no hubiera avisado que necesitaba ir al baño, pasaron 5 segundos entre que dijeron su nombre y ella caminara a la puerta, salió de ahí sonriente, me dijo "Hola mami" mientras a mi se me cortaba la voz haciendo todo tipo de preguntas.

El resto del día no fue más fácil, de pronto mi hija se había convertido en un bebé de 1 año que hablaba arrastrando todas las palabras, consentida y que a primera impresión había perdido su independencia, no se que pasó en el primer día de clases, pero hizo más berrinches que en toda su vida, la recuperamos después de las 9 de la noche cuando su papá hablo con ella sobre "Ser ella misma y no imitar a nadie más".

Este será un camino largo, pero juntos lo haremos bien y aprenderemos todos los días.

Cuéntenme ¿Cómo fue su primer día de clases?.
Me va a dar mucho gusto leer por aquí o en cualquiera de mis redes sus comentarios, saber si quieren que les cuente algo en específico o simplemente leer un hola.

Gracias como siempre por leerme.




3 comentarios:

Unknown dijo...

wo... No pude evitar llorar. El primer día de clases de mi hija fue justo hace un año, no lloró. no dudo en entrar, llena de seguridad. Yo afuera llorando de alegría y orgullo por las dos. Tan rápido pasa todo <3 Y ahora ya vas por el otro bebé! Por cierto, Danny, te deje un correo hace unos meses, ojalá puedas leer. Hago terapia placentaria y sería un gusto poder, si así tu lo quieres, procesar la placenta de tu bebé. Saludos! :)

Sofia Leon Cardona dijo...

Me alegra mucho leerte por aquí de nuevo, Recuerdo que cuando leí tu primer post aquí, lloré y ahora lo hago de nuevo. Tus palabras despiertan en mi muchas emociones e incluso me siento identificada con ellas sin ser madre. Gracias por retomar este proyecto. XOXO.

YoliPM. dijo...

Hola danii te conosco de youtube.Nunca habia entrado a tu blog pero oooww me encanto.Casi lloro con la parte en donde dejas a tu hija en el preescolar me imagino todo lo que sentiste solo de pensarlo se me arruga el corazon;estoy casada aun no tengo hijos pero sueño con algun dia tenerlos.

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